Por: Miguel Mata
La toma de protesta del gobernador de Puebla José Antonio Gali Fayad para los próximos 22 meses estuvo marcado por un momentáneo desprendimiento del cordón umbilical de su jefe y ex gobernador, Rafael Moreno Valle Rosas.
Porque si bien el gobernador dedicó varios minutos de su día para rendir un mini informe de su antecesor, también aprovechó para dejar en claro que será muy diferente, lo que sin lugar a dudas fue un directo gancho al hígado.
Ya con su investidura de gobernador, sereno y tras varios ensayos de su discurso, Tony Gali anunció que su gobierno será todo lo que no fue Moreno Valle: cercano a la gente, humanista, transparente en su actuación, respetuoso de los derechos humanos y de trabajo coordinado con todos y por todos.
Ante 17 gobernadores, de Rosario Robles en representación de Enrique Peña Nieto, diplomáticos y de personajes que reaparecieron como el ex gobernador Mariano Piña Olaya y el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa quien se recupera de un paro cardiaco, Gali Fayad le extendió sus brazos a todos aquellos que fueron relegados por Moreno Valle como presidentes municipales, empresarios poblanos y sindicatos, entre otros.
Antes, por la alfombra azul desfilaron personajes que llamaron mucho la atención a los medios de comunicación como el pentapichichi Hugo Sánchez, quien refrendó su interés por adquirir el equipo de fútbol Puebla.
Otro también muy asediado por reporteros fue Diego Fernández de Cevallos, a quien por alguna extraña razón sentaron atrás del presidente del PAN, Ricardo Anaya, y que aprovechó su visita a Puebla para apoyar la aspiración de Rafael Moreno Valle en busca de la candidatura a la presidencia de la República.
También quien se estrenó ya en su cargo fue el vocero Javier Lozano que sin que nadie se lo pidiera, solito se acercó a los medios para desmentir que Moreno Valle dejó una deuda pública oculta de 23 mil millones de pesos y argumentó que todo se trata de un golpeteo político.
En el Auditorio Metropolitano que fue cercado para detener posibles manifestaciones en contra del ex gobernador, Gali Fayad presentó su plan de 5 ejes y anunció el cumplimiento por arte de magia de 5 de los 22 compromisos firmados en campaña, con lo que garantizó que al final de su corto gobierno habrá cubierto todos.
En el discurso del gobernador también tuvo tiempo para dar una cachetada con guante blanco a su jefe, que se encontraba detrás de él, al anunciar una serie de medidas que ponen al descubierto los errores de la anterior gestión como la de haber conseguido 54 millones de pesos para equipar centros de salud.
¿Acaso no siempre Rafael Moreno Valle presumió que todos los hospitales y clínicas de Puebla contaban con medicamentos y personal as 24 horas?
Lo mismo sucedió con otros temas, como campo y seguridad pública, donde reconoció el grave problema del robo de hidrocarburos y anunció el rescate del rio Atoyac que no pudo conseguir el anterior gobernador y de paso prometió la construcción de una nueva planta de tratamiento en el sur de la capital.
Sin embargo, el nuevo gobernador mostró que no todo cambiará y que seguirá cumpliendo las tareas encomendadas por quien lo apoyó, por ello agradeció al Congreso del Estado que haya aprobado la Reforma del Derecho al Agua que no es otra cosa que el inicio de la privatización del vital líquido en todo el estado, tal y como sucede en la capital y que solo beneficiará a unos particulares.
Antes de concluir y como muestra de la austeridad que caracterizará a su administración, o del poco margen de maniobra que tendrá para cumplir con el pago de PPS, Gali Fayad dio instrucciones para reducir el salario en un 10 por ciento a todos los funcionarios del primer nivel, por lo que muchos voltearon inmediatamente a ver a Javier Lozano quien probablemente empezará a robar, como lo declaró hace unos días.
Ya para rematar el gobernador enfiló su discurso al puro estilo norteamericano con un efusivo “Que Dios nos bendiga a todos”, y cual artista, se colocó a la orilla del escenario para agradecer el aplauso de los asistentes, como si hubiera dado su mejor concierto.
Si bien en su discurso Tony Gali buscó despertar el orgullo poblano, los integrantes del gabinete demostraron que no existe tal ya que después de tantos años, muchos quedaron en evidencia pues no se saben la letra del himno al Estado de Puebla.

