Ante el control absoluto que como “dueño” ejerce el gobernador Rafael Moreno en el Partido Acción Nacional (PAN) de Puebla, Ana Teresa Aranda, líder histórica de ese organismo partidario, hizo pública hoy la renuncia a su militancia de 26 años.
Aunque ya había entregado su carta de renuncia hace siete meses, el 20 de abril, la única opositora a Moreno Valle desde que éste entró al PAN, en 2006, la hizo pública hasta hoy, a tres días de la elección interna en la que se da como un hecho que la esposa del gobernador, Martha Erika Alonso, asuma la secretaría general.
“Desde el primer momento me opuse a la decisión tomada desde el centro de permitir la entrada de Rafael Moreno Valle a las filas del partido. Ahí están las declaraciones vertidas en todos los medios manifestando mi inconformidad con lo que resultó una profecía. Ahí está también la lucha emprendida en las contiendas internas para evitar lo que a todas luces se veía venir: el PAN tiene dueño”.
Desde que Moreno Valle asumió la gubernatura, en 2010, a quien enfrentó en una elección interna en la que reclamó “fraude”, Aranda ha sido víctima de amenazas de muerte, acoso a ella y sus allegados y un reiterado veto para buscar cargos, todo –afirma—avalado por la dirigencia nacional del PAN.
Hace tres años, en septiembre de 2012, y tras la derrota del PAN y la candidata presidencial de Josefina Vázquez Mota –que en el país y en Puebla cayó al tercer lugar–, Aranda relató al reportero los vetos de Moreno Valle que respaldó la dirigencia nacional encabezada por Gustavo Madero.
“Cuando yo quería competir por el Senado, él fue a decirles claramente a los dirigentes del PAN: ‘Si Ana Tere es candidata, yo los mando a tercer lugar’. De todas maneras nos mandó a tercer lugar.
“Me tuve que ir a Guerrero, porque en Puebla no había posibilidades Conseguí la nominación y en la junta de Consejo Nacional Moreno Valle estaba hablando con los líderes: ‘Si Ana Tere queda en algunos de los ocho primeros lugares, el lunes renuncio al PAN’. Era sábado y yo pensaba para mis adentros: Si fueran poquito sagaces mis compañeros dirían: ‘Qué fácil lo vamos a echar’”.
Al final, Aranda no fue candidata a senadora por mayoría ni plurinominal por ese veto: “Hubo muchos que me retiraron su apoyo, porque decían que cómo le iban a hacer esa ofensa a Moreno Valle”.
De Moreno, a quien define como “megalómano” y más represor que Manuel Bartlett, a quien se enfrentó como presidenta estatal del PAN, Aranda sufrió amenazas de muerte telefónicas y, en julio del año pasado, un comando ingresó a su domicilio mientras estaba ausente, lo que calificó de “mensaje siciliano” de Moreno Valle.
“Yo creo que es un mensaje siciliano que lleva la marca de ya sabes quién”, dijo Aranda a uno de cuyos mejores amigos, el exalcalde panista Pedro Barojas, fue detenido violentamente cuando iba con ella en un vehículo a la sesión del Consejo Estatal del PAN, en octubre de 2011.
“Esa persecución le ha servido para mandar una enseñanza: a cualquiera que se quiera sublevar le va a pasar lo que a Pedro, que está en el bote, sea culpable o no. Bartlett se queda pequeño junto a Moreno Valle.”
– ¿A ese nivel?
–Sí, de plano. Nada más comparemos los medios. En los tiempos de Bartlett podías ir a los medios, hablabas en la televisión y la radio, le pegabas al gobernador y ni modo. Ahora, salvo tres o cuatro excepciones, los medios mueren de miedo. ¡Es increíble la sumisión!
En mayo de este año, se integró a la organización Puebla Libre, conformada por activistas de todos los signos ideológicos, para buscar contrarrestar la represión de Moreno valle contra los movimientos sociales.
En febrero, dejó correr la versión en el sentido de que sería candidata a diputada priista a una diputación federal, que finalmente no se materializó, y ahora renuncia definitivamente al PAN para integrarse a un movimiento independiente contra Moreno Valle, quien aspira a la candidatura presidencial.