Como resultado de una investigación conjunta de varios meses, cuatro ex policías fueron detenidos por su presunta relación con el crimen organizado. Las órdenes de aprehensión fueron ejecutadas por elementos de la SEDENA, SEMAR, FGR, Guardia Nacional, SSPC, el Centro Nacional de Inteligencia, la Fiscalía General del Estado de Puebla y la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
Los exfuncionarios habrían brindado protección e información a grupos delictivos, además de obstaculizar investigaciones relacionadas con homicidios y distribución de drogas. Las indagatorias se originaron tras agresiones recientes contra autoridades en la entidad.

La operación culminó con cateos en distintos domicilios del municipio de Puebla, donde fueron detenidos los cuatro implicados. En el operativo también se aseguró un arma larga, un cargador y diversos cartuchos. Tras ser informados de sus derechos, fueron puestos a disposición del Ministerio Público.
Las autoridades los vinculan con el asesinato de dos policías en marzo pasado y un ataque armado ocurrido en febrero. El Gabinete de Seguridad reiteró su compromiso con el combate a la delincuencia, trabajando en coordinación con las entidades para capturar a generadores de violencia.

