El gobernador Miguel Barbosa, consideró que el Ayuntamiento de Puebla no quiso tomar al “toro por los cuernos, sino solo capotearlo” luego de que el Cabildo encabezado por Eduardo Rivera Pérez aprobó la cuenta pública del ejercicio fiscal 2021 de Claudia Rivera Vivanco y dejó a la Auditoría Superior del Estado la responsabilidad de detectar irregularidades.
Barbosa Huerta observó un comportamiento político del Ayuntamiento de Puebla de no asumir ningún asunto de fincar responsabilidades al anterior gobierno o exfuncionarios, y que sea la Auditoría Superior del Estado la que revise.
En ese sentido exhortó a los alcaldes a que revisen y observen las irregularidades que encuentren del gobierno anterior, porque es una obligación, aunque aclaró que este tipo de comportamiento son estrategias políticas electorales para el 2024.
Incluso comentó que en la Auditoría Superior del Estado saldrán las razones técnicas y se pondrá en evidencia que no quisieron actuar, por lo que tuvieron un “acuerdo político”.
El Ejecutivo local señaló a Claudia Rivera Vivanco por no actuar contra su antecesor Luis Banck Serrato, por un acuerdo político, y ahora quieren hacer lo mismo.
Aseveró que los que ejercen funciones públicas están obligados a enfrentar los hechos y aplicar la ley y criticó el hecho de que la Auditoría Superior del Estado, en su momento, tampoco hizo nada y dejó en claro que esos acuerdos políticos son lesivos al interés del pueblo.
“A todos los Ayuntamientos actuales les digo que, si encuentran irregularidades de los antecesores, inicien los procedimientos”.