El Gobierno del Estado de Puebla estableció como meta la reactivación de 200 mil hectáreas del campo poblano para el año 2026, informó el gobernador Alejandro Armenta, al señalar que mediante acciones focalizadas y el uso de maquinaria agrícola propia se fortalecerá la productividad del sector.
El mandatario recordó que durante 2025 se realizó una inversión histórica de mil 634 millones de pesos, a través de 14 programas que beneficiaron a 146 mil 329 familias rurales. Para este año, precisó, se destinarán mil 700 millones de pesos adicionales para consolidar el desarrollo del campo, bajo la visión inclusiva que impulsa la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
Alejandro Armenta indicó que la administración estatal atiende a cerca de 400 mil familias que mantenían sus tierras en abandono por falta de apoyos, por lo que con la adquisición de maquinaria y la implementación de programas agrícolas se busca detonar la riqueza comunitaria y mejorar la distribución de los recursos.
Destacó que al inicio de su gobierno no se contaba con maquinaria propia, mientras que al cierre de 2025 se alcanzaron 700 equipos, y para 2026 el objetivo es llegar a mil 500 unidades.
Con el fin de informar sobre las acciones realizadas en los 217 municipios, el coordinador de Gabinete, José Luis García Parra, encabezó una transmisión simultánea con delegadas y delegados de 25 microrregiones del estado, donde se detallaron los avances en beneficio de productores y campesinos.
Por su parte, la secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural, Ana Laura Altamirano, señaló que durante 2025 se rehabilitaron y reincorporaron a la producción más de 53 mil hectáreas mediante labores de barbecho, fertilización, fumigación con drones, rastreo y siembra mecanizada, acciones que impactaron de manera directa en la productividad del campo poblano.
Finalmente, el Gobierno de Puebla informó que, con una capacidad operativa integrada por 240 tractores, 75 drones y más de mil 800 implementos agrícolas, se estima impactar alrededor de 200 mil hectáreas durante el ciclo agrícola Primavera–Verano 2026, consolidando la mecanización como un eje estratégico para la seguridad y el bienestar del campo.


