La colaboración científica es clave para acelerar resultados y resolver problemas de impacto global. Bajo este principio, el doctor Gregorio Hernández Cocoletzi, Investigador Nacional Emérito adscrito al Instituto de Física “Ing. Luis Rivera Terrazas” (IFUAP) de la BUAP, impulsa alianzas con instituciones nacionales e internacionales para brindar certeza teórica a experimentos con aplicaciones en Medicina y Optoelectrónica.
Su trabajo se centra en estudios predictivos de nuevos materiales a escala nanométrica, así como en el modelado computacional de superficies para explicar y validar resultados experimentales. Entre sus proyectos más relevantes se encuentra el modelado de crecimiento epitaxial del arseniuro de aluminio (AlAs) sobre grafeno y sustratos de arseniuro de galio (GaAs), con miras a fabricar cristales semiconductores aplicables en celdas solares y diodos emisores de luz.
En este esquema, la parte experimental la desarrollan especialistas del Cinvestav, quienes entregan muestras caracterizadas al doctor Hernández para su análisis. “Si el modelado coincide con el experimento, podemos asegurar que los resultados han sido comprobados satisfactoriamente”, explicó.
El investigador utiliza la Teoría de Primeros Principios con herramientas como Quantum Espresso y PWscf, que permiten calcular energía total y de formación de superficies, validando la estabilidad estructural de los materiales.
Sus colaboraciones abarcan a expertos como el doctor Rodrigo Ponce (Centro de Nanociencias, Ensenada), el doctor Reyes García Díaz (UA de Coahuila), así como la doctora María Josefina Robles (Centro de Investigaciones en Dispositivos Semiconductores), con quienes desarrolla proyectos que van desde la fotocatálisis y la adsorción de moléculas contaminantes, hasta el uso de nanotubos de nitruro de boro para transportar fármacos de manera más eficiente en el organismo.
En la BUAP, Hernández Cocoletzi forma parte del cuerpo académico consolidado “Física computacional de la materia condensada”, junto con investigadores como Juan Francisco Rivas, Antonio Flores y Minerva González. Su trabajo se ha reflejado en numerosos artículos científicos y colaboraciones interdisciplinarias, consolidando a la universidad como referente en nanociencia y nanotecnología.
“El respaldo teórico valida los experimentos y asegura que las aportaciones científicas vayan de la mano con el desarrollo tecnológico, ofreciendo soluciones reales en áreas como salud, medio ambiente y energía”, subrayó el investigador.


