Investigadores de la BUAP desarrollaron pigmentos naturales a partir de la cáscara de Renealmia alpinia o x´kijit, fruto silvestre de la Sierra Norte de Puebla, principalmente de Cuetzalan. Estos pigmentos microencapsulados ofrecen tonos morado, rojo y azul marino, además de contener compuestos antioxidantes y no representar riesgos para la salud, a diferencia de algunos colorantes sintéticos.
El proyecto, encabezado por Juan José Luna Guevara, académico de la Facultad de Ingeniería Química, derivó en dos registros de patente: tortillas de maíz enriquecidas con pulpa de la fruta y el proceso de obtención de microencapsulados de su cáscara. Este procedimiento protege sus propiedades nutricionales y funcionales para integrarlas en productos alimenticios.
La investigación recibió financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) para instalar un invernadero y una planta piloto en Ciudad Universitaria 2. En esta última se producirán los polvos, además de realizar pruebas de calidad y estabilidad.
El equipo está integrado por investigadores de la BUAP, la Universidad Intercultural del Estado de Puebla, la Ibero Puebla y la Universidad Estatal de Ohio. Dos empresas, una del sector cárnico y otra de aditivos, ya han mostrado interés en comercializar los pigmentos.
Además de su valor científico, el proyecto busca rescatar un recurso fitogenético con relevancia cultural en la región, donde el fruto se usa en la cocina tradicional y sus hojas sirven para envolver tamales. Para garantizar su cultivo, se realizó un diagnóstico agrícola que permitirá reproducir en invernadero las condiciones de la Sierra Norte.


