Más de 200 arqueólogos solicitarán al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) la activación de investigaciones para la zona arqueológica de Cholula, por ejemplo, el estudio del Edificio Rojo y análisis de cerámica y lítica hallada. La petición se realizará este mes para que las autoridades cancelen de forma definitiva la construcción del Parque de las Siete Culturas que actualmente se encuentra suspendido y ha ocasionado afectaciones a la plataforma de la gran pirámide del sitio.
De acuerdo con el arqueólogo Francisco Mendiola, las obras del proyecto turístico se realizaron sobre el basamento piramidal y esto, “desde la arqueología, significa que están sellando contextos, alterando la deposición de elementos materiales porque han puesto unas losas de concreto, han hecho instalaciones para cuestiones hidráulicas y eléctricas y eso no permite a mediano plazo, o en el futuro, la investigación arqueológica”.
El problema, añade, está en que las obras hechas no tuvieron autorización del Consejo de Arqueología y “eso desde el ángulo de conservación está provocando una inestabilidad estructural al monumento, ya no hay la permeabilidad y absorción de humedad equilibrada”.
La zona arqueológica de Cholula cuenta con el decreto de zona de monumentos arqueológicos, emitido en 1993. En dicho documento, se detalla que el área protegida abarca 154 hectáreas, que el poblamiento más antiguo de la zona es del 650 a.C. y que durante su mayor esplendor fue denominada Ciudad Sagrada.
“Además, cuenta con una gran cantidad de templos, palacios y conjuntos habitacionales, posee la llamada Gran Pirámide, la estructura ceremonial más grande construida en Mesoamérica. Para atender convenientemente a la preservación del legado arqueológico que contiene el área de Cholula, sin alterar o lesionar su armonía, es necesario otorgar a la mencionada”, se lee en el decreto federal.
¿Qué porcentaje de afectación tiene la zona
Sería aventurado decir qué porcentaje tenemos de afectación porque no hemos hecho un estudio en términos cuantitativos. Pero podría decir que un 20 por ciento (de la plataforma).
¿Es posible la reparación del daño
Sí, consistiría en el retiro de estos elementos ajenos al entorno y además ver el impacto que generaron las losas e instalaciones eléctricas e hidráulicas. Lo que pedimos es que haya una cancelación de las obras y que se repare el daño, sin estar cerrados a que haya otro tipo de proyectos no sólo de investigación pero siempre en beneficio, del entorno
¿Pedirán la aprobación de proyectos de excavaciones
Es ideal hacer un planteamiento a nivel de investigación que incluya la excavación, por supuesto, el análisis de la arquitectura y estudio de los materiales hallados ahí como entierros, prácticas mortuorias, cerámicas, lítica, eso justifica totalmente la investigación. Todo es cuestión de que se haga un planteamiento definido, bien sustentado y valorar qué se puede quedar expuesto y que no.
¿Qué líneas de investigación serían las que investigarían
Sabemos perfectamente que hay unidades arquitectónicas debajo de la superficie, porque se excavaron en los años 60 del pasado siglo y varias de éstas fueron realizadas por Eduardo Matos Moctezuma, de todo eso hay fotografías y documentos.
EDIFICIO ROJO. Por su parte, Julio Glockner, antropólogo del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), señala que el reinicio de investigaciones en la zona arqueológica se solicitará mediante una carta con más de 200 firmas de investigadores.
“La calle que corre lateral, por el lado norte de la Gran Pirámide, donde está la taquilla y la entrada para ingresar a los túneles, es una calle que por el hecho de que se haya construido en la época porfiriana no quiere decir que esté debidamente hecho.
Ese camino pasa por la plataforma de la pirámide, pasa encima de una construcción que comunica la Gran Pirámide con el llamado Edificio Rojo”, indica.
Glockner precisa que ese camino impide ver las dimensiones reales de la pirámide, por ello, lo ideal sería trabajar la parte norte de ese acceso. Además, comenta que el mural de los bebedores está muy dañado, a tal grado de que “debe de adivinarse, es decir, le hace falta una buena restauración que se ha hecho con otros murales”.
El especialista expresa que las autoridades, en vez de invertir dinero en la conservación o restauración de vestigios prehispánicos y coloniales afectados por humedad, sismos y demás eventos naturales, están invirtiendo en agilizar su desaparición.
¿Por qué no se han cancelado las obras si tiene evidencias
Por cuestiones de intereses. Lo que pedimos ahora es que si ahí se llevan a cabo investigaciones, en poco tiempo, estos descubrimientos atraerán a los turistas. Entonces, la gente que llegue a Cholula visitaría la restauración y los descubrimientos, pero no los locales comerciales o un parquecito que pretenden hacer.
Por último, el especialista destaca que el sentir de los pobladores de San Andrés Cholula y San Pedro Cholula (comunidades decretada zona de protección federal), es de malestar, pues las construcciones alterarían su ejercicio al culto.
“En el santuario de la Virgen de los Remedios se ha conservado la estructura de culto. Antiguamente era un centro de culto a la deidad de la lluvia, con la conquista lo que hay ahora es una deidad cristiana, pero la costumbre de pedir por el ciclo agrícola sigue girando en torno a la antigua lógica mesoamericana, no en balde son más de 40 pueblos circunvecinos que continúan visitando a la virgen. Esto se modificará cuando cobres la entrada a la zona o restrinjas el acceso ya que la gente realiza ahí sus procesiones. Esa restricción originó una inconformidad muy grande entre la población de las dos Cholulas”, concluye